martes, 11 de noviembre de 2014

Prometo. A ti, por ti y para ti.

Me pregunto quién sería el primero en darse cuenta, de que la felicidad, se expresa peor.
Me pregunto, quién fue el primero en echarle un par de huevos y escribir sobre la sonrisa tan bonita que tienes. O el valiente que reflejó como un pensamiento en un papel, el brillo que tienen tus ojos cuando (me) miras. O aquel, que apostó a la luna por la paz que acaricia tu cara cada noche, esa paz que me llena de vida cuando lo haces conmigo. Y así puedo preguntarme todos y cada uno de esos versos en los que te reflejaste cuando yo aún no miraba. 

Me pregunto si algún día seré yo capaz de demostrar con palabras todos los sentimientos que por ti, juegan al escondite en cada uno de los rincones de mi cuerpo.
Si seré capaz de saltar la ventana, corriendo por los tejados, protegiendo tu sueño de los males que puedan perturbarlo.

Si seré capaz de describir como se forman esas pequeñas arruguitas que acompañan a tu sonrisa, esas que iluminan el mundo cuando estás cerca; o esa forma tuya de arrugar el ceño cuando te concentras en tus problemas "matemáticos"; o ese remolino del flequillo que siempre juega a desobedecer el orden. O quizás, el sentimiento de seguridad que tus brazos me aportan, y ese no se qué, que hacen que las pesadillas se vayan bailando a otra parte.

A veces, me pregunto demasiadas cosas. A veces, no me pregunto nada. A veces, solo necesito escucharte. Otras, perderme en ti por una noche. A veces... Nada. No sé ni como expresarme, y por eso te odio un poco, porque desde que soy establemente feliz he desaprendido a escribir. Porque me centré en perfeccionar el dolor, que siempre es más fácil sacarlo, y cuando las palabras se atragantan en un nudo y lo vomitas, no queda distinto de como te sientes. 

Por todo, te prometo, que por ti aprenderé a escribir estando feliz. Porque, eres demasiado bonito para no escribir sobre ti, y porque por ahora, no quiero escribir sobre ti cuando vuelva a estar triste. 

Porque quiero ser valiente, porque te quiero, a ti. Porque yo, quisiera ser, la que aleje a los malos de ti. Gracias.

jueves, 17 de julio de 2014

Rizos sabor casa.

Tomó por bandera la música
como voz, su guitarra
y qué bonito es verla pensar
rasgando las cuerdas, enamorada.

Alzó banderas en futuros inciertos
gritó cuando algo la aterraba
creció siendo una mariposa
para alzar el vuelo como un gran águila,
comiéndose los prejuicios de aquellos que miraban.

En  su cuerpo los nervios, se hicieron cicatrices
pasando a ser en el monte de su cuerpo, flores.
Y qué bello es verla cada primavera florecer
siendo la envidia de cualquier bosque.

Que su risa, ilumina más campos oscuros
que cualquier lumus en la oscuridad
aunque lo mejor es que la contagie
y así todos, brillar.

Sus ojos soñaban con el mar
y sus labios con su boca.
Sus rizos bailaban a cualquier compás
mientras, a mi, me recordaban a un hogar.

Que supo ver lo mejor de mi,
sacarme al mundo a bailar
combatir con los monstruos de mi vida
y ser una vela en la oscuridad.
Y mira como juguetea el viento
como si fuera una enredadera,
siguiendo el movimiento 
de sus dedos en la madera.

Mira como la quiero,
mira que bella ella
y es que ella es
mi pequeña princesa.

lunes, 21 de abril de 2014

Tú. Mi mejor versión.

Apareciste como la bruma invade el puerto,
casi sin hacer ruido, sin darme cuenta
envolviendo cada rincón que acabaría siendo eterno.

Floreciste entre mis notas con un olor nuevo
perfumando mi grisácea vida
haciendo que el color y las ganas brotaran incluso en enero.

Hiciste que tararease nuevas melodías,
que volvieran a surgir de mi las palabras
y a inundar con ellas todo aquello que veía.

Retorciste mis ganas
mientras, yo 
esperaba que fuera mi falda

Devoraste los rincones de mi mente,
desempolvaste mi alma
acorralaste los monstruos de enfrente.

Quemaste mis miedos
creaste nuevos
me diste alas para volar.

Juraste, y te quedaste.
Peleaste, lloraste, disfrutaste...
Compartiste.

Me enseñaste a dormir por las noches
ya fuera entre tus brazos
o abrazada por tus recuerdos.

También, 
a hacer sentir con las palabras
a saltar las barreras de la distancia
y a acariciarte si quería con solo pensarte.

 Dejaste de ser casa,
 pasaste a ser refugio
 te convertiste en hogar.

Bailé canciones nuevas
tararee aun miles más,
y sonreí todo el tiempo.

Por todo y más
por ser mi mejor versión,
mi mejor amigo. 
Felicidades.
Y que cumplas muchos más... Conmigo.

viernes, 18 de abril de 2014

Tristeza del sol. Sin ti.

El sol está triste decían,
me lo ha confirmado hoy
cuando asomando en mi ventana amanecía.

Triste,
 entre las nubes se escondía
intentando encontrar
alguna bella sonrisa.

Triste,
porque tus pestañas juegan con la brisa de tus apuntes,
tus dedos con el lomo peludo del gato
y tus sueños con puestas de verano en la playa.

Triste,
porque no pueden sus rayos jugar con tu pelo,
acariciar tu mejilla 
o broncear la piel de tus brazos.

Triste,
porque ya no recuerda tus ojos tristes
transformados en el arcoiris
cuando no recuerda su color.

Triste,
porque ya no subes a los tejados,
ni te dejas bañar la piel con su luz
sin miedo a caer en el abismo.

Triste,
por volver a suspirar por tí
y que tú no le hagas caso.